Remedios caseros para eliminar los callos

Según estudios, durante toda la vida una persona camina aproximadamente al menos 112.500 kilómetros


A pesar de este esfuerzo, los pies suelen ser la parte del cuerpo más descuidada y no nos acordamos de ellos hasta que se nos presenta algún problema como los callos y los clavos.

Los callos aparecen como una respuesta de protección contra una fricción o presión repetida, normalmente a causa de zapatos inadecuados.

Los callos, también, pueden presentarse en las manos por el constante uso de alguna herramienta.

Sin embargo, los callos de los pies son los más dolorosos y molestos y quienes lo tienen, buscan desesperadamente, deshacerse de ellos.

No se debe confundir los callos con los clavos. Éstos últimos son bultos córneos de piel con un núcleo central de queratina endurecida que duele si se presiona hacia adentro. Los clavos aparece, en términos generales, sobre las articulaciones de los dedos y en las plantas de los pies justo por detrás de los dedos.

Los callos, con relación a los clavos, son más grandes (aproximadamente de2,5 cm de largo) Tienen una parte gruesa de piel muerta y aparecen debajo del talón, al lado del dedo gordo y sobre un juanete.

Ambos pueden tratarse de igual manera y por ello les presentamos algunos remedios caseros y populares que ayudan a aliviar e incluso librarse, del todo, de ellos.




Remedios populares

  1. Existen diferentes remedios populares con respecto a los callos tal vez el más tradicional consiste en rascarlos suavemente con piedra pómez, luego frotarlos con una cebolla cruda cortada por la mitad y finalmente colocarle encima unas gotas de tintura de árnica.
  2. Este remedio tradicional consiste en colocar sobre el callo un diente de ajo machacado (o puede combinarlo con aceite de oliva) lo cual favorece su reblandecimiento y desaparición. Al final debe cubrir con tela o curita.
  3. Otro forma de combatir los callos es elaborando una pasta al triturar 5 ó 6 aspirinas y mezclarlas con una cucharada de agua y jugo de limón el cual debe colocarse sobre los callos y envolverlos en una toalla caliente por 10 minutos. El calor hará que la pasta penetre y suavice los callos. Finalmente, rásquelos con una piedra pómez. De esta forma, podrán desprenderse con más facilidad.
  4. Hacer macerar, aproximadamente por veinticuatro horas, varias hojas de puerro en vinagre de vino, y aplicarlas sobre el callo, que se extirpará luego con suavidad con un instrumento no cortante y desinfectado
  5. Aplicar, dos o tres veces al día, una pomada a base de pétalos de caléndula lo cual suaviza pronto el tejido y actúa como anti-Inflamatorio.
  6. Frotar aceite de castor sobre los callos dos veces al día.
  7. Remojar los pies en una infusión de cuatro cucharadas de manzanilla en un litro de agua lo cual alivia y suaviza la piel endurecida.
  8.  Remojar, antes de ir a dormir, los pies en agua tibia y después romper una cápsula de vitamina E. Aplicar en los talones con callos y grietas frotándolo suavemente. Puede añadir una capa de vaselina y luego ponerse calcetines de algodón.
  9. Colocar encima una miga de pan que habrá estado empapada en vinagre durante dos días. El emplasto se sujeta con un pañuelo a lo largo de tres noches. No olvidar sumergir el pie en una palangana con agua tibia, antes de la aplicación del vinagre, para suavizar el callo y para que éste salga fácilmente.
  10. Cortar un higo fresco y extraer su pulpa. Pegar la pulpa, antes de acostarse, al callo con cinta adhesiva y mantener así durante toda la noche. En la mañana, retirar la cinta y remojar el área del callo con agua tibia a caliente. Después de media hora, tratar de retirar el callo con una piedra pómez.
  11. Envolver 40 g de hojas de espinaca previamente lavadas y machacar en una venda de gaza. Aplicar, a modo de cataplasma, en la zona afectada. Dejar puesta por 20 minutos y después retirar. Repetir este remedio varios días hasta sentir que el callo se ha suavizado.
  12. Extraer el contenido de una cápsula de vitamina E, mezclar con un poco de ajo molido y empapar una bolita de algodón. Colocar ésta en el callo que aparece entre los dedos de los pies. Luego, ponerse medias de algodón y dejar puesta durante la noche.
  13. Machacar un puñado de hojas de siempreviva mayor y aplicar la pasta resultante, mediante una gaza, en las callosidades de los pies. Dejar puesta toda la noche.
  14. Remojar los pies en agua tibia durante 10 minutos y retirar. Luego, con los pies aún húmedos, pasar sobre el callo una pasta elaborada con 1 cucharada de bicarbonato de sodio y un poco de agua, dar un ligero masaje y, por último, pasar una piedra pómez
  15. Cortar un pedazo de 1 pulgada cuadrada de cáscara de piña y asegurarlo sobre el callo mediante una cinta adhesiva ancha de forma tal que la parte interior de la cáscara dé con el callo. Dejarlo puesto toda la noche y por la mañana remojar el pie en agua. Repetir varias veces hasta que el callo se pueda quitar con facilidad (usualmente antes de la cuarta aplicación)
  16. Aplicar una mezcla de una cucharadita de vinagre con 1/8 taza de aceite y frotar vigorosamente esta preparación sobre el callo. Terminar con un masaje y luego frotar la zona afectada con piedra pómez o una toalla áspera
  17. Frotar a diario con aceite de ricino durante dos semanas. Después poner un trozo de corteza de limón y un tomate crudo sobre la dureza y cubrir con un vendaje. Este jugo reblandecerá la dureza durante la noche
  18. Cortar una rama de higuera y recoger, con una bolita de algodón, el jugo lechoso que brota. Colocar éste sobre el callo y sujetar con una cinta adhesiva. Dejar puesto durante la noche y retirar en la mañana. Realizar este remedio varias noches consecutivas hasta obtener los resultados esperados
  19. Machacar 1 diente de ajo crudo y 1 cucharada de hiedra hasta obtener un jugo. Empapar una gaza con éste, aplicar directamente sobre el callo y cubrir con un esparadrapo. Realizar este remedio a diario hasta que desaparezca el callo.
callos


Recomendaciones

Si tiene callosidades en los pies, se recomienda lo siguiente:

No se corte un callo Existen en las farmacias una gran cantidad de utensilios para cortar los callos, pero se aconseja no emplearlos, ya que se expondría a una infección y hasta una hemorragia.

Ponga almohadillas en los zapatos.  Se puede obtener alivio temporal de sus callos si se usa almohadillas hechas de un material que está más alto que el callo, y así lo protegen del contacto con el zapato o puede colocar algodones que eviten que el callo roce con el zapato.

Separe los dedos de su pie.  Si tiene callos entre los dedos de los pies, manténgalos separados con algodón y, además, ponga polvos de bebé, para ayudar a absorber la humedad.

Cuidado con los zapatos En ocasiones los zapatos pueden que contribuyan a la formación de callosidades. Por tal razón, se recomienda:

  • Pruébese los zapatos varias veces (y hasta camine con ellos en la tienda) antes de comprarlo. Existen personas que piden un determinado número de zapatos y lo compran si medírselo y es que no saben que el tamaño de los pies cambia a medida que se envejece
  • Observe que exista suficiente espacio (más o menos de media pulgada o1 a 1½ centímetros) entre el dedo más largo del pie y la punta de zapato (tanto izquierdo como el derecho). En caso que un pie sea mucho más largo que el otro, debe comprar aquel zapato que le permita que su pie más largo esté mejor y use relleno en el pie más pequeño.
  • Compre zapatos de tacones muy bajos si son para uso diario.
  • Escoger un material que sea suave y flexible y permita que el pie traspire.
  • No permita que su zapato sea usado por otra persona.
  • No use el mismo zapato todos los días. Se aconseja alternarlos lo cual es beneficioso no solo para sus pies sino también para sus zapatos.


Adoptar una dieta a base de productos integrales. Consuma alimentos crudos y ensaladas verdes a diario y debe evitar las grasas, carnes rojas, los fritos, el azúcar, chocolates y demás alimentos formadores de ácido oxálico. 

No tomar cafeína ni alcohol En su lugar, beber jugo de zanahoria, remolacha y cohombro cada tres días para limpiar los riñones y restablecer el equilibrio ácido-básico.

Aplicar crema hidratante en los pies Como los pies tienen pocas glándulas sebáceas, la piel puede secarse mucho. Por ello, se recomienda que, después de lavarlos, se deben hidratar bien con una crema corporal o con una loción (si contienen ingredientes como el aceite de hierbabuena mucho mejor) para pies. Esta acción contribuye, también, a prevenir la formación de callos y clavos.

Evitar el uso de apósitos medicales. No es recomendable utilizar parches, emplastos ni apósitos medicinales que se venden sin receta médica, ya que usualmente tienen un ácido que no reconoce entre callos duros, suaves o la piel normal pudiendo corroer ésta última lo que podría causar quemaduras y hasta úlceras.

Buscar ayuda profesional para tratar los callos si es diabético o si se tiene problemas de percepción sensorial. En el caso del diabético, al no tener una buena circulación, las heridas ocasionadas en los pies no sanan rápidamente y pueden no resistir las infecciones.


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