Remedios naturales para la caspa

Las células de la piel se encuentran en constante regeneración incluyendo las de la superficie del cuero cabelludo.


Sin embargo, cuando éstas se regeneran de forma acelerada, se van acumulando en el área capilar formando hojuelas o escamas de piel muerta que caen visiblemente sobre los hombros y la ropa.

A esta condición se le llama caspa la cual causa, muchas veces, picazón e irritación.

¿Por qué ocurre la caspa ?

Se desconoce de dónde se origina la caspa, pero se sabe que existen diversas causas como las siguientes:

  • Infección micótica del cuero cabelludo
  • Tensión emocional o estrés.
  • Frío y sequedad.
  • Sobreactividad de las glándulas sebáceas.
  • Uso excesivo de tintes.
  • Mala alimentación.
  • Cuidado inadecuado.
  • Alergias y dermatitis seborreica.
  • Excesiva transpiración.


Remedios caseros para la caspa
En el comercio, existen diferentes marcas de champús anticaspas que tienen como objetivo limpiar el cuero cabelludo y controlar su aparición. Sin embargo, si prefiere los remedios caseros y naturales, puede probar opciones como las siguientes:


Remedio para la caspa #1:

 Mezclar una cucharada de miel con un huevo. Aplicar y masajear en forma circular. Lavar con champú neutral.


Remedio para la caspa #2:
 Hervir en agua las raíces de las remolachas (la blanca es la más recomendada). Aplicar a diario.


Remedio para la caspa #3: 
Verter dos cucharadas de bicarbonato de sodio en una taza de agua, y aplicarla sobre el cuero cabelludo.


Remedio para la caspa #4 
 Calentar un poco de aceite de maní y luego aplicar mediante masajes al cuero cabelludo. Terminar después con jugo de limón recién exprimido.


Remedio para la caspa #5 
Verter dos puñados de hojas de ortigas en 1/2 litro de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Filtrar y aplicar sobre el cuero cabelludo mediante fricciones suaves y ligeras.


Remedio para la caspa #6: 
Realizar un masaje en el cabello con 2 cucharas de vinagre de sidra de manzana tibio y envolver con una toalla durante una hora antes del champú. Realizar este remedio dos veces a la semana por un mes.

Recomendaciones


Enjuagar bien.

Después de enjuagar, es conveniente volver a enjuagar para estar seguro que no ha quedado residuos de champú. Si no lo hace bien, terminarán sobre su ropa en forma de copos de nieve.

Usar un champú comercial contra la caspa si lo desea.
Seleccionar un champú contra caspa que contenga alquitrán de carbón, ácido salicílico, zinc de piritiona, azufre o sulfuro de selenio.

Cambiar de champú. 
Si ha estado usando un champú durante algunos meses con éxito y, de repente, su caspa vuelve a aparecer, lo que necesita es cambiarlo. Nadie sabe por qué un champú contra la caspa, increíblemente bueno, de repente deja de funcionar, pero así es.

Alternar los champús contra la caspa con otros normales. 
Se recomienda lavar el cabello con un champú normal cada tercer día, uno que sea para su tipo de cabello: seco, grasoso o normal. Esto lo protegerá contra las sustancias químicas de los que son contra la caspa y con el tiempo tienden a resecar el cabello.

Usar acondicionador con alquitrán. 
Si su cabello empieza a sentirse reseco después de usar un champú contra la caspa durante cierto tiempo, opte por uno hecho con base en alquitrán. El alquitrán suaviza y acondiciona. Por tanto, ocúpelo para que su cabello no se enrede y esté suave, sin tener que ponerle acondicionadores más pesados que exacerban la caspa.

Rociar un protector solar. 
Como los rayos de sol llegan a producir caspa porque resecan el cuero cabelludo, resulta sensato aplicarse un filtro solar especialmente en éste y el cabello antes de irse a la playa o meterse en la piscina. Un aerosol ligero los protegerá tanto de los rayos solares como de los terribles efectos resecantes del cloro. Tan sólo rocíelo, peínese y listo. Vuelva a aplicar siguiendo las instrucciones del empaque.

Consultar al médico si la caspa persiste con escamación, enrojecimiento y comezón, a pesar de las medidas tomadas, ya que pudiera tratarse de una dermatitis seborréica, es decir, una inflamación de las glándulas sebáceas.
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