Cómo limpiar tu cara con miel

Belleza , cuidados del rostro , cómo limpiar tu cara  con mielUn genial truco con miel de abeja que servirá para todo tipo de piel

¿Quieres aprender a preparar un sencillo limpiador para tu rostro que sirva para cualquier tipo de piel? Pues ni hablar: la respuesta está en la miel. 

Hoy, toca que aprendas a limpiar tu piel con miel. ¿Te atreves? Es mucho más sencillo de lo que crees . 

Aquí tienes una sencilla manera de lavar tu rostro:

¿Quieres aprender a preparar un limpiador para tu rostro que te va a servir para piel seca, grasa, normal o cualquier tipo de cutis? Entonces no dejes de tener en cuenta este elemento clave, la miel de abeja pura.

La miel de abeja es antiséptica, antibacterial y antimicrobial, pero por sobre todas las cosas es un gran humectante, ideal para terminar con la resequedad. Se puede utilizar por la mañana, por la noche o en ambas ocasiones del día.

Para aplicar la limpieza facial con miel, comienza humedeciendo con agua una toalla. Limpia bien, suavemente, pues esto facilitará que la miel penetre más fácilmente en tu rostro.

Ablanda la miel hasta que esté lo más líquida posible. Coloca media cucharadita sobre la palma de tu mano y luego aplica sobre tu rostro.

Deja actuar la miel, mientras tu piel se va limpiando y renovando. 

Ayuda a combatir el acné, los puntos negros y es un buen tratamiento antiacné.

Retira luego la miel con agua tibia. 

Efectúa esta limpieza a diario y verás cómo comienzas a notar los beneficios poco a poco. Con perseverancia es como se logran los objetivos.

Ten en cuenta que la miel de abeja no sirve para quitar el maquillaje. Para eso, mucho mejor un aceite, como por ejemplo el de almendras.

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