Combate el hígado graso con aceite ce coco

Combate el hìgado graso con aceite de coco.-

El aceite de Coco es uno de los pocos alimentos que puede considerarse “superalimento”. Su combinación única de ácidos grasos de cadena media puede producir inmensos beneficios en su salud. Estos beneficios incluyen por ejemplo para nuestra salud hepática, pèrdida de peso, la mejora de la función cerebral y una larga lista de efectos que no querrá dejar pasar.

Salud y bienestar,

Beneficios del aceite de coco

1. El Aceite de Coco contiene una combinación única de Ácidos Grasos que lo dotan de propiedades medicinales muy potentes

2. Las poblaciones que toman mucho Aceite de Coco están entre las más saludables del planeta

3. El Aceite de Coco puede acelerar tu metabolismo haciéndote perder más grasa

4. El Ácido Laúrico presente en el Aceite de Coco puede matar bacterias, virus y hongos, ayudando a eliminar infecciones

5. El Aceite de Coco puede reducir tu apetito, ayudándote a comer menos sin tan siquiera intentarlo

6. Los ácidos grasos presentes en el Aceite de Coco se transforman en cuerpos cetónicos, que pueden reducir las convulsiones

7. EL Aceite de Coco puede mejorar tu nivel de colesterol en sangre y reducir el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.

8. El Aceite de Coco puede proteger el cabello del deterioro e hidratar la piel

9. Los ácidos grasos presentes en el Aceite de Coco pueden incrementar la función cerebral de los pacientes de Alzheimer

10. El Aceite de Coco puede hacerte perder grasa, especialmente la peligrosa grasa abdominal

El aceite de coco y la salud de nuestro hígado

El aceite de coco ha sido utilizado desde la antigüedad tanto en Asia como en el Pacífico para tratar numerosas enfermedades, así como para cuidar de la belleza corporal: piel, cabello…

Al día de hoy su uso ya está aceptado en todos los países, después de un tiempo de escepticismo donde se pensaba que podía ser peligroso para nuestro corazón. Todo ello ha pasado ya a ser parte del pasado, y podemos hacer uso de él siempre y cuando lo consumamos de forma justa y equilibrada.
  • El aceite de coco es un tipo de grasa saturada saludable capaz de ayudarnos en múltiples procesos internos. No por ser “grasa” va a hacernos daño, puesto que, como ya sabes, nuestro organismo también necesita de este tipo de ácidos grasos para realizar sus funciones.
  • El aceite de coco se compone de ácidos grasos de cadena media. La mayoría de las grasas son de cadena larga y tienen un efecto negativo sobre el colesterol. En el caso del aceite de coco no es así, puesto que nos ayuda a tener una mejor salud cardíaca y hepática.
  • Contiene ácido láurico, un tipo de compuesto que nos va a ayudar a reducir el colesterol malo y equilibrar la tensión arterial.
El aceite de coco puede revertir el problema del hígado graso

Gracias al aceite de coco reducimos su inflamación y ese aumento de tamaño que suele cursar con el hígado graso. Un dato importante es que logramos reducir la carga de trabajo del hígado, a la vez que combatimos la acumulación de grasa en él. Es algo muy interesante.

Dado que el aceite de coco es antiviral, antibacteriano, y antifúngico, el hígado puede hacer frente a múltiples problemas a la vez que agilizamos sus funciones metabólicas.

Otros estudios nos indican que el consumo regular de aceite de coco (una cucharada diaria) nos ayuda a prevenir el daño hepático inducido por alcohol. Lo que conseguimos es sanarlo, nutrirlo y aportarle un suministro constante de energía.

Dosis diarias de aceite de coco y posibles efectos secundarios

  • La dosis recomendada es una cucharada diaria en ayunas (unos 15 gramos diarios). Puedes combinarlo en tus zumos y batidos.
  • Al consumir aceite de coco el principal efecto adverso que podemos sufrir son posibles náuseas y malestar en el estómago. Tenemos claro que no todos tenemos el mismo organismo, con lo cual, debemos estar atentos a cómo nos sienta.
  • Si lo prefieres, puedes dividir esa cucharada en tomas de 5 gramos tres veces al día. Todo dependerá de nuestra propia tolerancia. No obstante, la clave está siempre en ser regular y no excedernos en esta dosis.

Compartir en Google Plus
Comparte en tus redes sociales y no olvides seguirnos en nuestras redes sociales