Pies suaves y libres de callosidades con aspirina

Pies suaves y libres de callosidades con aspirina



La mayoría de las personas tienen callos, sobre todo en los pies fundamentalmente por el roce del calzado, pero también en las manos dependiendo especialmente del trabajo y de las diferentes actividades que lleve a cabo y que realice la persona cada día. 
Los callos son capas de la piel engrosadas, las cuales aparecen como consecuencia de la repetida fricción o presión en aquellos puntos del cuerpo o zonas donde estos surgen.
Pies suaves y libres de callosidades con aspirina, un remedio  bastante económico y no  causa efectos negativos a la piel que protege los pies.  De hecho, en caso de estar padeciendo hongos y mal olor también puede ayudar a controlarlo.



La aspirina es  un medicamento empleado para controlar los dolores de cabeza, la fiebre y algunas dificultades del sistema circulatorio, está comprobado que tiene una poderosa acción antiinflamatoria y neuroprotectora.

Es bueno saber  que también tiene usos alternativos a nivel estético: se utiliza para combatir el acné, las manchas y otros tipos de impurezas que se reflejan en el rostro. 

Además, tiene efectos muy positivos en el tratamiento de los hongos de los pies y esa piel gruesa que se forma por la constante presión. Tiene un componente liposoluble conocido como beta­hidroxiácido, utilizado por muchas empresas en la fabricación de cremas y productos exfoliantes.

También disminuye la inflamación y promueve la circulación, por lo que favorece el tratamiento del dolor en esta parte del cuerpo. 

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Tratamiento de aspirinas para eliminar las durezas de los pies

Un remedio  bastante económico y no  causa efectos negativos a la piel que protege los pies.

De hecho, en caso de estar padeciendo hongos y mal olor también puede ayudar a controlarlo.

Ingredientes: 
  • 4 aspirinas
  • El jugo de 1 limón
  • 1 cucharada de agua (10 ml)
  • 1 piedra pómez
  • Calcetines
Como prepararlo:

  • Coloca las  aspirinas  en un mortero para pulverizarlas. En caso de no contar con un mortero puedes usar un tenedor o un objeto pesado.
  • Agrega el polvo de aspirinas en un vaso o recipiente limpio y reserva. Corta el limón por la mitad y extrae la totalidad de su jugo.
  • Mezcla el limón con el polvo de aspirinas y agrega un poco de agua para formar una pasta espesa.
Como  aplicarlo: 
  • Limpia los pies de todo tipo de suciedad y extiende el producto sobre las zonas afectadas por las durezas.
  • Cúbrelos con unos calcetines ajustados o una toalla.
  • Déjalo actuar 20 o 30 minutos y enjuaga con agua tibia.
  • A continuación, toma la piedra pómez y frota con cuidado las zonas afectadas para facilitar la eliminación de las durezas.
  • Seca bien los pies y repite el procedimiento dos veces a la semana.
  • De forma inmediata sentirás unos pies más suaves y sanos.
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